¿Síndrome postvacacional?

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Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es

Tras las vacaciones nos toca reincorporarnos a la rutina de nuestro trabajo. Hay quien etiqueta a la readaptación a los horarios de trabajo  como de depresión o síndrome postvacacional, aunque yo diría que más bien habría que hablar de un problema de capacidad de adaptación y que afecta de forma diferente a cada persona en la medida de la satisfacción personal que cada uno tiene en su puesto de trabajo.    En esa readaptación me encuentro yo en estos días.  Después de una semana preparando la mudanza a un nuevo piso, ahora toca dejar de trasnochar y de levantarse a las tantas para comer a la hora que me apetezca. No queda más remedio que acostumbrarse de nuevo al horario de trabajo, aunque de momento llegues en plan sonámbulo hasta tu silla en la oficina y después te pongas en plan cerebro de besugo mirando a la pantalla durante unos minutos hasta que el inconsciente, que está bien inconsciente se despierte,  dec…

NO QUIERO SEGUIR SIENDO YO MISMA ( frase que dejó escrita una joven británica que se suicidó tras 200 entrevistas de trabajo)


NOTA: CARTA FICTICIA BASADA EN HECHOS REALES. 

    Hola, no importa como me llamo, pero os contaré mi historia. Lo tenía todo, unos padres y un novio maravillosos. Yo era feliz ,alegre,divertida y me consideraban una chica inteligente, acabé mis estudios e hice un año de imagen y sonido, quería trabajar como productora de televisión. Empecé a buscar trabajo, primero lo hice en aquellas actividades relacionadas con mis estudios, pero no hubo suerte. Al principio no me desanimé y tenía el apoyo de mi novio, y lo más importante el de mis padres y amigos. Luego empecé a mirar otras ofertas de trabajo, cada vez que me llamaban para una entrevista me decía a mi misma, esta puede ser la oportunidad que estás esperando, pero no había suerte y  en la mayoría de ellas  me decían que lo sentían muchísimo pues estaba muy bien preparada pero que carecía de experiencia. ¡Dios en más de una ocasión les hubiera querido gritarles a la cara ¡Como mierda queréis que tenga experiencia, si nadie me da una oportunidad! En otras me decían que tenía muchos estudios, pero que no eran lo que estaba buscando y yo me preguntaba a mi misma ¿entonces si estoy preparada por qué me rechazas? ¿ Qué diablos buscáis entonces ?, pero no podía decirles eso a la cara, me mordía la lengua y mantenía mi compostura ante todo.
En cada negativa, mi ánimo iba cayendo en picado, me sentía impotente, invisible a los ojos de los demás, y no alcanzaba a comprender muy bien la razón de tanto rechazo, no podía comprender qué había en mí que produjera ese sentimiento en los demás, acaso no era lo suficientemente educada o, era mi juventud el inconveniente. Presenté mi currículum  a centenares de ofertas de cualquier trabajo que me reportara algún ingreso:dependienta, camarera, reponedora de estanterías, ayudante de comedores escolares, hamburgueserías... Pero siempre obtenía la misma respuesta: "No". Así me presenté a 200 entrevistas de trabajo, pero ya no me quedaban fuerzas para seguir adelante, me sentía humillada por no encontrar trabajo, estaba deprimida y ya nada me consolaba. Así que un día del mes de Abril, con lágrimas en mis ojos, escribí una nota para mi novio, y otra para mis padres, en ella les decía algo así " Por favor no estéis tristes por mi marcha. No es culpa vuestra. Quiero que todo el mundo sea feliz" Y la desesperación y la frustración por tanto rechazo me hizo tomar la peor decisión de mi vida, quitármela con una sobredosis de pastillas. A los pocos días de mi muerte, ironías del destino me concedieron una ayuda económica para jóvenes desempleados. Sé que la muerte no fue una buena decisión, no solucioné nada con ello, pues ahora mis padres sufren mi pérdida, también mi novio. Sé que debí ser fuerte y luchar, pero tanto rechazo me hizo frágil y acabó por deprimirme y cometer la mayor injusticia contra mi misma, y es acabar con lo más bello que tiene el ser humano la vida, sobre todo porque sé que a los que me rechazaron ni siquiera se les ha remordido la conciencia, y porque la esperanza nunca debe perderse. Desde aquí os digo que nunca por muy mal que estéis, ni por muchas veces que os rechacen, por muy duro que os resulte, nunca acabéis con vuestra vida, ellos no se lo merecen, y menos vuestra familia que son los únicos que sufren..... 

 Nota:
    Con esta carta solo pretendo poner de manfiesto, el sufrimiento que a diario padecen miles de personas en busca de empleo y que son rechazados por multitud de causas y que lo están pasando francamente mal. Y en recuerdo de una chica británica que no pudo soportarlo más y erróneamente decidió acabar con su vida.

     Alza tu vuelo y no te dejes caer, porque siempre hay una razón para sobrevivir en este mundo lleno de trampas y falsedades.Antes descúbrelas y recházalas, no participes de la mentira y de la corrupción, lucha por un mundo mejor, pero no dejes que nadie pisotee tu dignidad y queme tus ansias de un mundo mejor dejándote en un mar de desesperanza y tristeza

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