El viaje de un pequeño gorrión.

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Ven a la ciudad me dijeron, allí la vida es mucho más alegre. La ciudad está llena de vida, de colores inimaginables. En los parques,los niños corren alegremente y dan de comer a las aves que habitan en ellos.      Mi tío Renato, un gorrión presumido y altanero, que se jactaba de vivir cómodamente en la ciudad, hablaba de mil y una aventuras. De como al anochecer la ciudad se vestía de luces de todos los colores, de los deliciosos manjares que  había degustado, de la música, de tantas cosas bellas que ardía en deseos de conocer, y no lo dudé ni un segundo.    Después de discutirlo durante mucho tiempo con mis mayores, tomé la firme decisión de emprender el viaje al paraíso..... o al menos, eso creí yo.      Antes de llegar al destino soñado, pasé por algunos pueblos en los que conocí a otros gorriones jóvenes como yo.Y fue así como conocí a mis tres compañeros de viaje.
 Al igual que yo habían oído hablar de las maravillas de la gran ciudad. Así que proseguimos el viaje juntos.
      Despu…

El bar " El verso"

 Esto es un pueblo de Sevilla el 15 de agosto, todo cerrado menos un bar, el bar " El verso". En la calle un calor horrible, cuarenta grados a la sombra, al sol se puede freír un filete en una sarten. 
  En esto que un turista algo despistado va buscando un sitio dónde tomar un refrigerio. Al final de mucho dar vueltas, se encuentra con el único establecimiento abierto, el bar "El verso". El hombre que entra aliviado y se dirige al camarero.
- Póngame una limonada por favor.
 El camarero le mira y mueve la cabeza negativamente y le dice:
- Lo siento caballero, pero aquí tenemos por norma que para pedir la consumición ha de hacerse en verso.
- Vale.
 El turista que se pone a pensar y que en ese momento no le viene la inspiración.
- Oiga se lo pido por favor, póngame una limonada.
- Lo siento señor, pero las normas son las normas.
 A eso que entra en la cafetería una joven y se dirige al camarero:
- Hola, póngame una Coca-Cola para bebérmela yo sola.
- Aquí tienes guapa.
 El camarero mira al turista y le dice:
- ¿Ha visto usted como no es tan difícil?
  El turista se le queda mirando muy serio.
- Pues lo será para usted, porque a mi no se me ocurre ninguna, yo tengo mucha sed y déjese de chorradas amigo deme una limonada.
- Mire le voy a poner un ejemplo.. que le parece esta, deme una copita de aguardiente y que le den por culo al cliente.
- Ah sí, pues deme una copita de Fundador y que le den por culo al que está detrás del mostrador.
  Un mariquita de estos graciosos que los está escuchando se acerca riéndose y les dice:
-¡Pepe pónme una copita de Jerez y que nos den por culo a los tres!

Comentarios

  1. El turista es que era cortito podía haber dicho: ponme la puñetera limonada o te dejo la cara como una empanada...que agobio de tío, que atascao con el versito de las narices!

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    1. Jajajaja es que al pobre se le había derretido la única neurona sana con el calor, y tenía más sed que un guiri en mitad del desierto ( que no sé yo lo que hará el guiri en el desierto, debe ser la fiebre de la faringitis que ya me da por delirar XD)

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  2. Niña, no te quiebres y curate esa fiebre. Y anda, ponme ya, esa limoná.

    Se nota que el de ese bar no le faltaba la clientela por la crisis, jobar qué tio...

    ¿Estás mejor? :)

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    1. Pues si estoy mejor, pero ando algo débil por lo del hierro, pero ya cuando me toque ir al endocrino ya me dirá él que tengo que hacer. De momento tomaré alimentos ricos en hierro porque si no estoy todo el día queriendo pillar la silla.

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