¿Síndrome postvacacional?

Imagen
Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es

Tras las vacaciones nos toca reincorporarnos a la rutina de nuestro trabajo. Hay quien etiqueta a la readaptación a los horarios de trabajo  como de depresión o síndrome postvacacional, aunque yo diría que más bien habría que hablar de un problema de capacidad de adaptación y que afecta de forma diferente a cada persona en la medida de la satisfacción personal que cada uno tiene en su puesto de trabajo.    En esa readaptación me encuentro yo en estos días.  Después de una semana preparando la mudanza a un nuevo piso, ahora toca dejar de trasnochar y de levantarse a las tantas para comer a la hora que me apetezca. No queda más remedio que acostumbrarse de nuevo al horario de trabajo, aunque de momento llegues en plan sonámbulo hasta tu silla en la oficina y después te pongas en plan cerebro de besugo mirando a la pantalla durante unos minutos hasta que el inconsciente, que está bien inconsciente se despierte,  dec…

El bar " El verso"

 Esto es un pueblo de Sevilla el 15 de agosto, todo cerrado menos un bar, el bar " El verso". En la calle un calor horrible, cuarenta grados a la sombra, al sol se puede freír un filete en una sarten. 
  En esto que un turista algo despistado va buscando un sitio dónde tomar un refrigerio. Al final de mucho dar vueltas, se encuentra con el único establecimiento abierto, el bar "El verso". El hombre que entra aliviado y se dirige al camarero.
- Póngame una limonada por favor.
 El camarero le mira y mueve la cabeza negativamente y le dice:
- Lo siento caballero, pero aquí tenemos por norma que para pedir la consumición ha de hacerse en verso.
- Vale.
 El turista que se pone a pensar y que en ese momento no le viene la inspiración.
- Oiga se lo pido por favor, póngame una limonada.
- Lo siento señor, pero las normas son las normas.
 A eso que entra en la cafetería una joven y se dirige al camarero:
- Hola, póngame una Coca-Cola para bebérmela yo sola.
- Aquí tienes guapa.
 El camarero mira al turista y le dice:
- ¿Ha visto usted como no es tan difícil?
  El turista se le queda mirando muy serio.
- Pues lo será para usted, porque a mi no se me ocurre ninguna, yo tengo mucha sed y déjese de chorradas amigo deme una limonada.
- Mire le voy a poner un ejemplo.. que le parece esta, deme una copita de aguardiente y que le den por culo al cliente.
- Ah sí, pues deme una copita de Fundador y que le den por culo al que está detrás del mostrador.
  Un mariquita de estos graciosos que los está escuchando se acerca riéndose y les dice:
-¡Pepe pónme una copita de Jerez y que nos den por culo a los tres!

Comentarios

  1. El turista es que era cortito podía haber dicho: ponme la puñetera limonada o te dejo la cara como una empanada...que agobio de tío, que atascao con el versito de las narices!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja es que al pobre se le había derretido la única neurona sana con el calor, y tenía más sed que un guiri en mitad del desierto ( que no sé yo lo que hará el guiri en el desierto, debe ser la fiebre de la faringitis que ya me da por delirar XD)

      Eliminar
  2. Niña, no te quiebres y curate esa fiebre. Y anda, ponme ya, esa limoná.

    Se nota que el de ese bar no le faltaba la clientela por la crisis, jobar qué tio...

    ¿Estás mejor? :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si estoy mejor, pero ando algo débil por lo del hierro, pero ya cuando me toque ir al endocrino ya me dirá él que tengo que hacer. De momento tomaré alimentos ricos en hierro porque si no estoy todo el día queriendo pillar la silla.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

El chiste de la pirámide y la guardia civil

Me está mirando IX