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Mostrando entradas de septiembre 2, 2012

Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

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NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a

Rambo existe y es tatatachán....¡Un tomateee!

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Que no, que no me he vuelto loca (al menos de momento). Bueno, vale admito que algo sí; pero sólo un poquito. Os preguntaréis ¿de qué diablos estará hablando esta individua algo alocada que tan pronto oye melones sin zapato, como se le rebelan las bombonas de butano? Pues muy sencillo, de una variedad de tomate..Ah que tu ya lo sabías, pues vaya chasco, y yo que pensaba que había descubierto la pólvora. Es igual, lo voy a contar de todas maneras, de esta no os libráis, si ya sé que qué pesada me pongo.
   Pues de lo que os hablaba, resulta que voy al supermercado a comprar y digo, vaya que se me olvidan los tomates para la ensalada. Así que me acerco a  la sección  de frutas y verduras y empiezo a echar un vistazo, y al pasar por delante de unos tomates muy vistosos, uno como que parece que me guiña el ojo y me dice ¡llévame a casa guapa! Vale mentira cochina, es que los vi tan redonditos y coloraditos, tan hermosos ellos que parece que me decían ...¡cómeme! Y además llevaban la etiq…