Entradas

Mostrando entradas de agosto 4, 2013

El viaje de un pequeño gorrión.

Imagen
Ven a la ciudad me dijeron, allí la vida es mucho más alegre. La ciudad está llena de vida, de colores inimaginables. En los parques,los niños corren alegremente y dan de comer a las aves que habitan en ellos.      Mi tío Renato, un gorrión presumido y altanero, que se jactaba de vivir cómodamente en la ciudad, hablaba de mil y una aventuras. De como al anochecer la ciudad se vestía de luces de todos los colores, de los deliciosos manjares que  había degustado, de la música, de tantas cosas bellas que ardía en deseos de conocer, y no lo dudé ni un segundo.    Después de discutirlo durante mucho tiempo con mis mayores, tomé la firme decisión de emprender el viaje al paraíso..... o al menos, eso creí yo.      Antes de llegar al destino soñado, pasé por algunos pueblos en los que conocí a otros gorriones jóvenes como yo.Y fue así como conocí a mis tres compañeros de viaje.
 Al igual que yo habían oído hablar de las maravillas de la gran ciudad. Así que proseguimos el viaje juntos.
      Despu…

Chiste del loro

Imagen
Esto es un barco pirata que tras el enfrentamiento con otro barco se va hundiendo. El loro del capitán al ver que el barco se hunde vuela hasta el palo mayor. Los piratas intentando achicar el agua, pero el barco se hunde cada vez más. Y el loro desde arriba comienza a gritar. - ¡Que se jodan! ¡brr que se jodan!  El capitán mira al loro con cara de pocos amigos. -¡Baja bonito, que te voy a dar unas pipas!  El loro que se queda arriba. -¡Que se jodan, que se jodan!  Los piratas ya con el agua al cuello agarrándose como pueden a todo lo que flota. Ninguno sabe nadar, y todos pidiendo auxilio. Mientras tanto el loro sigue a salvo en el palo mayor. -¡ji,ji,ji que se jodan, que se jodan!  El agua que empieza a llegar al palo mayor, y los piratas ahogándose. -¡ji,ji,ji que se jodan! El agua que le llega ya al cuello, y ese loro agobiado porque ya no tiene escapatoria..comienza a decir muy triste. -Nos jodimos todos, nos jodimos todos