¿Síndrome postvacacional?

Imagen
Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es

Tras las vacaciones nos toca reincorporarnos a la rutina de nuestro trabajo. Hay quien etiqueta a la readaptación a los horarios de trabajo  como de depresión o síndrome postvacacional, aunque yo diría que más bien habría que hablar de un problema de capacidad de adaptación y que afecta de forma diferente a cada persona en la medida de la satisfacción personal que cada uno tiene en su puesto de trabajo.    En esa readaptación me encuentro yo en estos días.  Después de una semana preparando la mudanza a un nuevo piso, ahora toca dejar de trasnochar y de levantarse a las tantas para comer a la hora que me apetezca. No queda más remedio que acostumbrarse de nuevo al horario de trabajo, aunque de momento llegues en plan sonámbulo hasta tu silla en la oficina y después te pongas en plan cerebro de besugo mirando a la pantalla durante unos minutos hasta que el inconsciente, que está bien inconsciente se despierte,  dec…

La verdad

Hay días,
que la verdad
se esconde juguetona
en el rumor del viento.
Otras, se escurre
entre los dedos
como granos de arena
en el devenir del tiempo.
Pero ella, sincera
navega ante nuestros ojos;
que ciegos la ignoran
en pos de sus antojos.


Comentarios

  1. Una verdad como un templo aunque, como dijera el novelista ruso Maksim Gorki: "Se puede engañar a todo el mundo, ¡pero no a la verdad!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, porque la va verdad está ahí, simple y sencilla, desprovista de artificios. Por eso quizás es más difícil de creer.

      Eliminar
  2. La verdad es a veces un poco díscola y se empeña en jugar con nosotros al despiste. La mentira siempre es mucho más complaciente y le gusta regalarnos el oído.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He ahí el problema, que la mentira se la adorna de tal manera que nos seduce y claro terminamos creyéndola. La mentira no necesita adornos es tal cual...

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

El chiste de la pirámide y la guardia civil

Mi guerrera valiente