Soñando mariposas

Imagen
Hace tiempo que rompí con la inspiración, discutimos  acaloradamente, dio un portazo y me abandonó. Cariacontecido y melancólico yo me sumí en un eterno letargo. Pero hoy algo sucedió, me quedé parado de repente extasiado mirando el amanecer teñido de colores ocres fantasía de una ciudad acariciada por el sol. De repente miles de mariposas revoloteaban a mi alrededor y jugueteando traviesas con sus alas me acariciaban el corazón.
Aspiré la brisa olor a azahar  y en el cielo surcando el horizonte en globo un  delfín y un elefante me saludaron los dos. Las nubes de algodón de azúcar bailaban alegres haciendo un corro alrededor del sol. 
Al despertarme de este hermoso sueño miré mi escritorio, en él dormían unos folios escritos en verso y un dibujo de un delfín y un elefante blanco en globo y miles de mariposas bailando a su alrededor.

La verdad

Hay días,
que la verdad
se esconde juguetona
en el rumor del viento.
Otras, se escurre
entre los dedos
como granos de arena
en el devenir del tiempo.
Pero ella, sincera
navega ante nuestros ojos;
que ciegos la ignoran
en pos de sus antojos.


Comentarios

  1. Una verdad como un templo aunque, como dijera el novelista ruso Maksim Gorki: "Se puede engañar a todo el mundo, ¡pero no a la verdad!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, porque la va verdad está ahí, simple y sencilla, desprovista de artificios. Por eso quizás es más difícil de creer.

      Eliminar
  2. La verdad es a veces un poco díscola y se empeña en jugar con nosotros al despiste. La mentira siempre es mucho más complaciente y le gusta regalarnos el oído.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He ahí el problema, que la mentira se la adorna de tal manera que nos seduce y claro terminamos creyéndola. La mentira no necesita adornos es tal cual...

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

¡Me está mirando! (I)

¡Me está mirando! (II)