¿Síndrome postvacacional?

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Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es

Tras las vacaciones nos toca reincorporarnos a la rutina de nuestro trabajo. Hay quien etiqueta a la readaptación a los horarios de trabajo  como de depresión o síndrome postvacacional, aunque yo diría que más bien habría que hablar de un problema de capacidad de adaptación y que afecta de forma diferente a cada persona en la medida de la satisfacción personal que cada uno tiene en su puesto de trabajo.    En esa readaptación me encuentro yo en estos días.  Después de una semana preparando la mudanza a un nuevo piso, ahora toca dejar de trasnochar y de levantarse a las tantas para comer a la hora que me apetezca. No queda más remedio que acostumbrarse de nuevo al horario de trabajo, aunque de momento llegues en plan sonámbulo hasta tu silla en la oficina y después te pongas en plan cerebro de besugo mirando a la pantalla durante unos minutos hasta que el inconsciente, que está bien inconsciente se despierte,  dec…

Perdido en su memoria


Perdido...
en el laberinto de su memoria,
sin rostro, sin nombre,
ni tampoco historia.
En el espejo
un extraño
mira curioso
con gesto huraño.
Nubarrones
en el recuerdo;
ya nada es verdad,
todo es incierto.
Una mirada solícita,
un abrazo sin vuelta,
y una pregunta...sin respuesta.
Un atardecer de hielo,
una risa a destiempo,
y un llanto acongojado;
un amor desolado.
En el jardín del olvido,
un gesto de cariño
susurra cada instante..
¿me recuerdas, papá?
soy tu hijo.
Y otra vez
ante el espejo ese extraño.
¡Vete, tú no eres mi amigo!
No, no lo soy... soy tu olvido.


Comentarios

  1. Respuestas
    1. Estuve leyendo sobre el alzheimer, me acordé de una vecina que padeció esta enfermedad y lo mucho que padecieron su marido y sus hijos de ver así a su madre y me salió este poema..

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  2. Terrible enfermedad. Estás pero no estás, vives pero no vives. Lamentablemente, en mi familia hay un caso de alzheimer; bueno... había, porque ya murió. Una mañana se quedó dormida y ya no despertó, era la hermana de mi madre, mi dulce, amable y bondadosa tía Amalia. Bonito poema que refleja la crudeza de esta terrible enfermedad.

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    1. Vaya, lo siento...Ciertamente es una enfermedad muy cruel, porque borra todo tu pasado,y pierdes toda tu autonomía personal. El enfermo sufre porque no recuerda, y la familia aún más porque implica un cuidado constante del enfermo y muuucha paciencia.

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