Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

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NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a

Perdido en su memoria


Perdido...
en el laberinto de su memoria,
sin rostro, sin nombre,
ni tampoco historia.
En el espejo
un extraño
mira curioso
con gesto huraño.
Nubarrones
en el recuerdo;
ya nada es verdad,
todo es incierto.
Una mirada solícita,
un abrazo sin vuelta,
y una pregunta...sin respuesta.
Un atardecer de hielo,
una risa a destiempo,
y un llanto acongojado;
un amor desolado.
En el jardín del olvido,
un gesto de cariño
susurra cada instante..
¿me recuerdas, papá?
soy tu hijo.
Y otra vez
ante el espejo ese extraño.
¡Vete, tú no eres mi amigo!
No, no lo soy... soy tu olvido.


Comentarios

  1. Respuestas
    1. Estuve leyendo sobre el alzheimer, me acordé de una vecina que padeció esta enfermedad y lo mucho que padecieron su marido y sus hijos de ver así a su madre y me salió este poema..

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  2. Terrible enfermedad. Estás pero no estás, vives pero no vives. Lamentablemente, en mi familia hay un caso de alzheimer; bueno... había, porque ya murió. Una mañana se quedó dormida y ya no despertó, era la hermana de mi madre, mi dulce, amable y bondadosa tía Amalia. Bonito poema que refleja la crudeza de esta terrible enfermedad.

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    1. Vaya, lo siento...Ciertamente es una enfermedad muy cruel, porque borra todo tu pasado,y pierdes toda tu autonomía personal. El enfermo sufre porque no recuerda, y la familia aún más porque implica un cuidado constante del enfermo y muuucha paciencia.

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