¿Síndrome postvacacional?

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Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es

Tras las vacaciones nos toca reincorporarnos a la rutina de nuestro trabajo. Hay quien etiqueta a la readaptación a los horarios de trabajo  como de depresión o síndrome postvacacional, aunque yo diría que más bien habría que hablar de un problema de capacidad de adaptación y que afecta de forma diferente a cada persona en la medida de la satisfacción personal que cada uno tiene en su puesto de trabajo.    En esa readaptación me encuentro yo en estos días.  Después de una semana preparando la mudanza a un nuevo piso, ahora toca dejar de trasnochar y de levantarse a las tantas para comer a la hora que me apetezca. No queda más remedio que acostumbrarse de nuevo al horario de trabajo, aunque de momento llegues en plan sonámbulo hasta tu silla en la oficina y después te pongas en plan cerebro de besugo mirando a la pantalla durante unos minutos hasta que el inconsciente, que está bien inconsciente se despierte,  dec…

Vientos de guerra

Ríos de rencor
recorren el valle,
encendiendo la furia
de la fiera dormida.
Como la pólvora,
la ira se expande
desgarrando a jirones
la cordura en los hombres.
Y estallan palabras
como sables hirientes,
emponzoñando voluntades;
envenenado mentes.
Llegan nubes de odio
y vientos de guerra
asolando los campos
y sembrándolos de ira.
La ciudad desprovista de alma
se viste de negro,
el miedo se instala en las casas,
las escuelas se quedan vacías.
Y al compás del fuego
bailan los hijos de la ira,
con la ciudad agonizando
y la muerte en la esquina.

Comentarios

  1. Pienso que la guerra es el fracaso de la razón y el triunfo de la intolerancia. Ojalá no tengamos nunca que vivir una guerra como ya lo hicieron nuestros padres, al menos los mío sí.

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    1. Estoy totalmente de acuerdo. Esperemos que no tengamos que vivir ninguna guerra, aunque no sé yo parece que el mundo está últimamente demasiado revuelto.

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