El viaje de un pequeño gorrión.

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Ven a la ciudad me dijeron, allí la vida es mucho más alegre. La ciudad está llena de vida, de colores inimaginables. En los parques,los niños corren alegremente y dan de comer a las aves que habitan en ellos.      Mi tío Renato, un gorrión presumido y altanero, que se jactaba de vivir cómodamente en la ciudad, hablaba de mil y una aventuras. De como al anochecer la ciudad se vestía de luces de todos los colores, de los deliciosos manjares que  había degustado, de la música, de tantas cosas bellas que ardía en deseos de conocer, y no lo dudé ni un segundo.    Después de discutirlo durante mucho tiempo con mis mayores, tomé la firme decisión de emprender el viaje al paraíso..... o al menos, eso creí yo.      Antes de llegar al destino soñado, pasé por algunos pueblos en los que conocí a otros gorriones jóvenes como yo.Y fue así como conocí a mis tres compañeros de viaje.
 Al igual que yo habían oído hablar de las maravillas de la gran ciudad. Así que proseguimos el viaje juntos.
      Despu…

Vientos de guerra

Ríos de rencor
recorren el valle,
encendiendo la furia
de la fiera dormida.
Como la pólvora,
la ira se expande
desgarrando a jirones
la cordura en los hombres.
Y estallan palabras
como sables hirientes,
emponzoñando voluntades;
envenenado mentes.
Llegan nubes de odio
y vientos de guerra
asolando los campos
y sembrándolos de ira.
La ciudad desprovista de alma
se viste de negro,
el miedo se instala en las casas,
las escuelas se quedan vacías.
Y al compás del fuego
bailan los hijos de la ira,
con la ciudad agonizando
y la muerte en la esquina.

Comentarios

  1. Pienso que la guerra es el fracaso de la razón y el triunfo de la intolerancia. Ojalá no tengamos nunca que vivir una guerra como ya lo hicieron nuestros padres, al menos los mío sí.

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    1. Estoy totalmente de acuerdo. Esperemos que no tengamos que vivir ninguna guerra, aunque no sé yo parece que el mundo está últimamente demasiado revuelto.

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