¿Síndrome postvacacional?

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Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es

Tras las vacaciones nos toca reincorporarnos a la rutina de nuestro trabajo. Hay quien etiqueta a la readaptación a los horarios de trabajo  como de depresión o síndrome postvacacional, aunque yo diría que más bien habría que hablar de un problema de capacidad de adaptación y que afecta de forma diferente a cada persona en la medida de la satisfacción personal que cada uno tiene en su puesto de trabajo.    En esa readaptación me encuentro yo en estos días.  Después de una semana preparando la mudanza a un nuevo piso, ahora toca dejar de trasnochar y de levantarse a las tantas para comer a la hora que me apetezca. No queda más remedio que acostumbrarse de nuevo al horario de trabajo, aunque de momento llegues en plan sonámbulo hasta tu silla en la oficina y después te pongas en plan cerebro de besugo mirando a la pantalla durante unos minutos hasta que el inconsciente, que está bien inconsciente se despierte,  dec…

La trampa

Tiende su red invisible
con delicadas palabras;
música para los oídos
y licor que endulza el alma.
¡No caigas!
advierte su conciencia,
más aquellas palabras
a la prudencia doblega
y a la voluntad esclaviza.
¡No lo hagas!
pero la confianza
ya es ciega,
sumisa y esclava.
Atrapada en la red,
inmóvil y atada,
la víctima aguarda
con la ilusión frustrada
y el alma quebrada.
Allí yace inerte
sin apenas cuerpo,
ya sin nada.
En aquella maldita red
de esa maldita araña,
que de nuevo teje
buscando otra víctima
que caiga en su trampa.

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