El viaje de un pequeño gorrión.

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Ven a la ciudad me dijeron, allí la vida es mucho más alegre. La ciudad está llena de vida, de colores inimaginables. En los parques,los niños corren alegremente y dan de comer a las aves que habitan en ellos.      Mi tío Renato, un gorrión presumido y altanero, que se jactaba de vivir cómodamente en la ciudad, hablaba de mil y una aventuras. De como al anochecer la ciudad se vestía de luces de todos los colores, de los deliciosos manjares que  había degustado, de la música, de tantas cosas bellas que ardía en deseos de conocer, y no lo dudé ni un segundo.    Después de discutirlo durante mucho tiempo con mis mayores, tomé la firme decisión de emprender el viaje al paraíso..... o al menos, eso creí yo.      Antes de llegar al destino soñado, pasé por algunos pueblos en los que conocí a otros gorriones jóvenes como yo.Y fue así como conocí a mis tres compañeros de viaje.
 Al igual que yo habían oído hablar de las maravillas de la gran ciudad. Así que proseguimos el viaje juntos.
      Despu…

Obsesión VI

Llega la cena,Julio le hace una señal para que no tome nada de ensalada. Judith anima a María para que pruebe algún bocado. María apenas tiene apetito, aunque hace un esfuerzo por probar algo de carne y una pizca de ensalada. Judith intenta animarla, pero sus esfuerzos no dan resultado, así que tendrá que esperar a que se duerma. 
  En una sala contigua Alberto y Julio comentan que podrían haberle quitado el bolso sin ninguna explicación y coger las llaves.
-¡Parecemos imbéciles!-protesta Alberto.- No hay razón alguna para que no le hubiéramos quitado además del móvil el bolso y todos sus efectos personales.
-Tienes razón, pero fuiste tú el que le devolvió el bolso tontamente.
-De la misma forma que se lo devolví, se lo puedo volver a quitar.
-Bueno, está claro que como secuestradores no tenemos futuro, así que ahora esperemos que Judith haga su parte y se haga con las llaves.
-Ya y cuando descubra que le han desaparecido las llaves se dará cuenta de que Judith está metida en esto y nos descubrirán a todos.
-A ver imbécil, cuando Judith le quite las llaves voy al chino de la calle Mayor que abre las veinticuatro horas y hace copias de llave y le hago una copia ¿lo has entendido?
-Vaya a mí no se me había ocurrido.
-Normal.
Es tarde y en la tienda de Lee Jim apenas hay tres personas. Alberto se pasea unos segundos entre las estanterías, luego coge algunas cosas y se dirige al mostrador para pedirle a Lee Jim que le haga una copia de una llave.
  Javier, aparece en el apartamento de Judith. En la puerta se encuentra con José. Javier se sorprende al verlo, no esperaba que lo soltasen tan pronto. José le mira con cierto recelo, su instinto le dice que Javier le oculta algo.
-¿Te has enterado de lo de Judith?-le pregunta con cierto nerviosismo.
-Sí, la policía me ha informado de su secuestro.-responde.
-¿Y tú, que tal te encuentras?
-Bien, de momento estoy libre pero bajo sospecha.
-¿Por qué? está claro que no has hecho nada.
-Pues no, pero hay ciertos hechos que no están nada claros.
-¿Te han dicho cuáles?-pregunta interesado-quiero decir si te han insinuado las razones por las que quedas aún pendiente del caso.
-No, no me han dicho nada.
Javier disimula y mira su móvil, luego como si le quemaran los pies sale de allí corriendo.
-Perdona pero me tengo que ir rápidamente, me necesitan en casa.
José entra a su apartamento y se dirige a la cocina. Allí está su gata Luna que le recibe alegremente.
En la calle un coche gris acaba de aparcar. Javier cruza delante del coche. A pocos metros un joven que pasea a su perro le sigue.Pero Javier no se da cuenta, tiene su mente concentrada en la conversación por medio de sms y no se apercibe de su entorno. Tanto que tropieza con una farola y deja caer el dispositivo.

Continuará...

   

Comentarios

  1. Oye Isabel, ya estás tardando en publicar otra entrega de esta historia que me tiene en ascuas. Espero que esté próximo el desenlace.

    Estos delincuentes parece que pedirán un rescate para que parezca que el móvil del secuestro es el dinero, sin embargo, no es esa la causa del secuestro de la actriz. Evidentemente tú si lo sabrás, pero yo no acierto a comprender las aviesas intenciones que tienen estos chorizos. ¿No pensarán en matar a la pobre chica? En fin, espero que pronto desfagas el entuerto. Saludos.

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    1. No está lejos el desenlace, pero antes deben suceder algunas cosillas para que el móvil del secuestro esté más claro....De momento lo dejo en suspense ;)

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