Entradas

Mostrando entradas de febrero 9, 2014

Soñando mariposas

Imagen
Hace tiempo que rompí con la inspiración, discutimos  acaloradamente, dio un portazo y me abandonó. Cariacontecido y melancólico yo me sumí en un eterno letargo. Pero hoy algo sucedió, me quedé parado de repente extasiado mirando el amanecer teñido de colores ocres fantasía de una ciudad acariciada por el sol. De repente miles de mariposas revoloteaban a mi alrededor y jugueteando traviesas con sus alas me acariciaban el corazón.
Aspiré la brisa olor a azahar  y en el cielo surcando el horizonte en globo un  delfín y un elefante me saludaron los dos. Las nubes de algodón de azúcar bailaban alegres haciendo un corro alrededor del sol. 
Al despertarme de este hermoso sueño miré mi escritorio, en él dormían unos folios escritos en verso y un dibujo de un delfín y un elefante blanco en globo y miles de mariposas bailando a su alrededor.

La huida

Nubes de ceniza,
 el viento airado
mece violento
todo lo que encuentra a su paso.
Corre sin descanso,
entre peñas y matojos
sendero abajo
con los pies descalzos.
Una bruma de desesperación
le ahoga el pecho,
ahora o nunca
y sigue sin descanso.
El miedo sobre los hombros,
el corazón palpitando
una jauría enfurecida 
tras sus pasos.
Serpenteante el sendero,
jadeando de cansancio;
las piedras, en los pies
y en alma se van clavando.
La niebla de la mañana,
como humo gélido
penetra en su cuerpo
a la vez que la ocultan
como un blanco velo.
Los oye,
si, están ahí
cada vez más cerca,
pero no puede verlos
porque su miedo la ciega.
Y ella corre,
corre cada vez más rápido,
y la maleza a jirones
su vestido desgarra,
convirtiéndolo en harapos.
En sus muñecas
las cadenas pesan
y los pies ya hinchados
sangran sin compasión;
el dolor la va quebrando.
Y al llegar al precipicio
oye a sus captores 
que la van cercando.
Es ahora o nunca,
mirando al infinito
cierra los ojos
y se lanza al vacío
precipicio abajo.
El mar la recibe
acunándola en sus brazos,