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Mostrando entradas de agosto 31, 2014

¿Síndrome postvacacional?

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Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es

Tras las vacaciones nos toca reincorporarnos a la rutina de nuestro trabajo. Hay quien etiqueta a la readaptación a los horarios de trabajo  como de depresión o síndrome postvacacional, aunque yo diría que más bien habría que hablar de un problema de capacidad de adaptación y que afecta de forma diferente a cada persona en la medida de la satisfacción personal que cada uno tiene en su puesto de trabajo.    En esa readaptación me encuentro yo en estos días.  Después de una semana preparando la mudanza a un nuevo piso, ahora toca dejar de trasnochar y de levantarse a las tantas para comer a la hora que me apetezca. No queda más remedio que acostumbrarse de nuevo al horario de trabajo, aunque de momento llegues en plan sonámbulo hasta tu silla en la oficina y después te pongas en plan cerebro de besugo mirando a la pantalla durante unos minutos hasta que el inconsciente, que está bien inconsciente se despierte,  dec…

Obsesión VIII

Javier recibe el encargo de recoger la furgoneta blanca del garaje de la casa de Julio y llevarla al punto indicado. Todo está preparado para el siguiente paso.     En la comisaría reciben la carta de los secuestradores y la carta manuscrita por María de la Riva. Allí se encuentran sus padres preocupados por la suerte que pueda correr su hija.      José decide coger la copia de llaves que tiene del apartamento de Judith. Tiene curiosidad por saber qué es lo que podría interesar a Javier. Entra al piso, no ve nada raro...salvo una revista de viajes a las islas Fiyi. Al principio no le da importancia hasta que hace memoria de algo que se le escapó a Javier...<<Pronto tendremos dinero y podremos hacer lo que se nos antoje, tú tu viaje-refiriéndose a Judith- y yo comprarme un buen deportivo>>. 
   Siempre pensó que aquel comentario era una más de sus fantasías, pero al ver la revista y el número de teléfono de la agencia las cosas le empezaron a cuadrar. En ese momento José no…