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Mostrando entradas de octubre 25, 2015

El viaje de un pequeño gorrión.

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Ven a la ciudad me dijeron, allí la vida es mucho más alegre. La ciudad está llena de vida, de colores inimaginables. En los parques,los niños corren alegremente y dan de comer a las aves que habitan en ellos.      Mi tío Renato, un gorrión presumido y altanero, que se jactaba de vivir cómodamente en la ciudad, hablaba de mil y una aventuras. De como al anochecer la ciudad se vestía de luces de todos los colores, de los deliciosos manjares que  había degustado, de la música, de tantas cosas bellas que ardía en deseos de conocer, y no lo dudé ni un segundo.    Después de discutirlo durante mucho tiempo con mis mayores, tomé la firme decisión de emprender el viaje al paraíso..... o al menos, eso creí yo.      Antes de llegar al destino soñado, pasé por algunos pueblos en los que conocí a otros gorriones jóvenes como yo.Y fue así como conocí a mis tres compañeros de viaje.
 Al igual que yo habían oído hablar de las maravillas de la gran ciudad. Así que proseguimos el viaje juntos.
      Despu…

Fiesta de Halloween. Ruta 666

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Eran las seis de la madrugada, estaban cansados y habían bebido unas copas de más. Decidieron que ya era hora de ir a casa. Al salir sintieron el aire frío de la madrugada. En los aparcamientos había una joven enfundada en unos pantalones y cazadora de cuero negro que repartía unas tarjetas, debía ser la relaciones públicas de algún local. Jim, que era el más extrovertido, se acercó a ella. Ella al verlo le guiñó el ojo y se acercó aún más, se bajó un poco la cremallera de la cazadora dejando entrever el canal de sus senos, luego le alargó una tarjeta. —Hola cariño, ¿aún no sabes dónde ir en Halloween?-le preguntó ella. Jim se acercó aún más, podía sentir su aliento. Rodeó su cintura con sus brazos y la atrajo más hacia su cuerpo. Ella no opuso resistencia. Luego la besó. Los amigos no podían creer lo que estaba pasando. El bueno de Jim ligando con una morena imponente delante de sus narices y ellos pasando frío. – ¿Podrías recomendarme algún sitio?–respondió él. Ella le indicó que mirase…