El viaje de un pequeño gorrión.

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Ven a la ciudad me dijeron, allí la vida es mucho más alegre. La ciudad está llena de vida, de colores inimaginables. En los parques,los niños corren alegremente y dan de comer a las aves que habitan en ellos.      Mi tío Renato, un gorrión presumido y altanero, que se jactaba de vivir cómodamente en la ciudad, hablaba de mil y una aventuras. De como al anochecer la ciudad se vestía de luces de todos los colores, de los deliciosos manjares que  había degustado, de la música, de tantas cosas bellas que ardía en deseos de conocer, y no lo dudé ni un segundo.    Después de discutirlo durante mucho tiempo con mis mayores, tomé la firme decisión de emprender el viaje al paraíso..... o al menos, eso creí yo.      Antes de llegar al destino soñado, pasé por algunos pueblos en los que conocí a otros gorriones jóvenes como yo.Y fue así como conocí a mis tres compañeros de viaje.
 Al igual que yo habían oído hablar de las maravillas de la gran ciudad. Así que proseguimos el viaje juntos.
      Despu…

Sueños

Doctor, ¿es posible recordar sueños antiguos? Verá a veces sucede que recuerdo sueños de hace tiempo y también lo que sentí durante el mismo. Recuerdo un sueño en el que caminaba a través del campo, la hierba era alta y había mucha oscuridad. Tenía miedo y caminaba deprisa, muy deprisa. Las nubes eran de un gris oscuro y en el horizonte había una luz. La luz me producía serenidad y en el afán de salir de esa oscuridad empecé a buscar la forma de ir hacia esa dirección. Al acercarme vi una casa que contrastaba con el paisaje sombrío, la luz procedía de la casa. Y cuando iba acercándome me sentí seguro, y despierto, porque me desperté en ese momento. Quería dormir otra vez, pero no lo logré. De vez en cuando me acuerdo de la casa y de aquella sensación. No sé lo que significa.
Doctor hubo otro sueño que me inquietó durante un tiempo y, la verdad, tuve miedo. Soñé que salía de mi casa, pero al salir al descansillo del edificio vi que todo era distinto. Me fui al ascensor, un ascensor aparentemente antiguo, pero al mismo tiempo moderno. Al abrirse vi a una mujer a la que conocía, era Lidia, la amiga de mi madre. Me quedé parado, porque aquella mujer había fallecido años antes, ella me pidió que entrara al ascensor y entré, tocó un botón nacarado que se iluminó, el ascensor subió al sexto piso y la puerta se volvió a abrir, allí estaba mi madre que me pidió que saliese de aquel ascensor. Yo obedecí y ella le dijo que no me llevase a mí, que ella la acompañaría. Me angustié muchísimo y salí corriendo por las escaleras presionando todos los botones, podía sentir el cansancio en mi cuerpo, hasta que conseguí que parase en el tercero. Volvió a abrirse y mi madre salió y se despidió de ella. Me miró y dijo que volvería a visitarme más tarde. Mi madre le dijo que no, que ella ocuparía mi lugar. Eso me entristeció y agarré fuertemente la mano de mi madre, ella me dijo que estuviese tranquilo que no me pasaría nada malo.

 Y aquí estoy doctor, ella se marchó antes que yo, unos años más tarde de aquel sueño, pero a veces recuerdo aquella sensación de angustia en aquel ascensor tan extraño. ¿Cree usted que ella se cambió por mí? ¿Tiene algún significado ese sueño?

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Imagen: Pixabay


  

Comentarios

  1. Ainsss...me has dejado con el corazón en un puño!! Me encanta. Qué buen relato.
    Besos grandes Isabel.

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    1. Los sueños son así, a veces indescifrables, otras enigmáticos y algunas veces inquietantes, e incluso agradables. Me alegro de que te haya gustado. Besos para ti preciosa.

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