El viaje de un pequeño gorrión.

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Ven a la ciudad me dijeron, allí la vida es mucho más alegre. La ciudad está llena de vida, de colores inimaginables. En los parques,los niños corren alegremente y dan de comer a las aves que habitan en ellos.      Mi tío Renato, un gorrión presumido y altanero, que se jactaba de vivir cómodamente en la ciudad, hablaba de mil y una aventuras. De como al anochecer la ciudad se vestía de luces de todos los colores, de los deliciosos manjares que  había degustado, de la música, de tantas cosas bellas que ardía en deseos de conocer, y no lo dudé ni un segundo.    Después de discutirlo durante mucho tiempo con mis mayores, tomé la firme decisión de emprender el viaje al paraíso..... o al menos, eso creí yo.      Antes de llegar al destino soñado, pasé por algunos pueblos en los que conocí a otros gorriones jóvenes como yo.Y fue así como conocí a mis tres compañeros de viaje.
 Al igual que yo habían oído hablar de las maravillas de la gran ciudad. Así que proseguimos el viaje juntos.
      Despu…

El maldito resfriado

Con este frío no hay quien se libre de pillar un resfriado, y no por el frío en sí mismo, sino porque el virus se propaga con más rapidez ya que en invierno pasamos más tiempo compartiendo espacio con otras personas en vez de estar al aire libre. En el momento que hay alguien resfriado a nuestro alrededor es inevitable que el virus del resfriado nos lo llevemos con nosotros. Y claro con el frío que está haciendo estas últimas semanas permanecer mucho tiempo en la calle no es que sea algo muy apetecible. 
Yo para no ser menos que el resto, faltaría más, me pillé mi resfriado. Es que soy muy solidario. Lo curioso de cuando estás resfriado es que todo el mundo tiene un remedio que, según ellos, es mano de santo y se te quita al instante. Tú por si acaso pruebas, porque estás con una congestión bestial, imaginad el panorama: ojos saltones tipo camaleón cabreado, la nariz más que nariz parece un pimiento morrón, voz congestionada, sordera a tiempo parcial, dolor de garganta y una tos con aires de tenor. A veces a todos estos síntomas les acompaña un dolor de cabeza que parece que dentro estén haciendo mudanza y la fiebre para rematarte del todo.



Además de los consejos de tus amigos están los anuncios de televisión. Ahí estás tu enfundado en tu manta en el sofá de tu casa frente a la "caja tonta" y llega el anuncio que te promete aliviar tu garganta con la pastilla o caramelo milagroso. Y dile adiós al dolor de garganta...pero el dolor de garganta no se va, sigue ahí y lo que pillas es un empacho de caramelos.
Luego está el campeón de todos los anuncios de este tipo de medicamentos, ese que dice que no te pares por el resfriado. Este anuncio me hace gracia hombre, si ese que el individuo está para que lo recojan con cucharilla, pero se toma el mejunje o brebaje ese y aparece fresco como una lechuga y se va a pescar con sus hijos porque si se toma eso ya se le pasa todo. ¡Mentira podrida! si se toma eso no le dura el alivio de los síntomas del resfriado ni media hora, y si te vas a pescar lo más que vas a pescar será una pulmonía, porque hasta los peces les da pereza salir con este frío. Si pudieran hablar dirían...¡A dónde vas con ese resfriado gilipollas! 



 Al final de todos estos anuncios siempre te aconsejan que consultes con tu farmacéutico, aunque más que consultar con el farmacéutico lo que debes hacer es irte, como hago yo, a tu médico de cabecera y que sea él quien te diagnostique adecuadamente y te mande tu tratamiento para el resfriado, la gripe o cualquier enfermedad y no te auto-mediques. Ese es mi consejo. 

©Texto registrado.

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