Soñando mariposas

Imagen
Hace tiempo que rompí con la inspiración, discutimos  acaloradamente, dio un portazo y me abandonó. Cariacontecido y melancólico yo me sumí en un eterno letargo. Pero hoy algo sucedió, me quedé parado de repente extasiado mirando el amanecer teñido de colores ocres fantasía de una ciudad acariciada por el sol. De repente miles de mariposas revoloteaban a mi alrededor y jugueteando traviesas con sus alas me acariciaban el corazón.
Aspiré la brisa olor a azahar  y en el cielo surcando el horizonte en globo un  delfín y un elefante me saludaron los dos. Las nubes de algodón de azúcar bailaban alegres haciendo un corro alrededor del sol. 
Al despertarme de este hermoso sueño miré mi escritorio, en él dormían unos folios escritos en verso y un dibujo de un delfín y un elefante blanco en globo y miles de mariposas bailando a su alrededor.

¡Me está mirando! (I)


-¿La doctora Svenson?
-Sí soy yo, pero pase no se quede en la puerta.
-Mi nombre es Martin.
-Bien Sr Martin, tome asiento. Enseguida comenzamos.
Tras anotar los datos personales, la doctora Svenson tomó una carpeta cuero negro, la abrió y sacó unas láminas. Las ordenó lentamente mientras observaba minuciosamente el aspecto de su paciente. El señor Martin aparentaba menos de sesenta años, que era lo que le había dicho, parecía algo tímido y nervioso. Se mordía continuamente los labios y se arrascaba continuamente el antebrazo izquierdo.
-Le voy a mostrar unas láminas, quiero que me diga qué le sugiere la imagen.
-Como usted diga-asintió él.
La doctora le mostró la primera lámina.
-¿Qué ve en esta lámina?
La miró detenidamente, sus ojos grises se esforzaban por encontrar un sentido a aquella imagen. Hizo una mueca y se encogió de hombros sin saber qué decir. Al final se decidió a responder.
-Solo una mancha negra.
-Bien, ahora le mostraré otra.
Hizo exactamente lo mismo que con la lámina anterior.
En la séptima, ya fue tomando confianza con su interlocutora. La miró a los ojos, y la sonrió. La doctora se encogió de hombros y le ordenó concentrarse en la lámina.
-Si le echo imaginación puedo ver una nube a trozos de color negro, pero nada más.
La doctora se echó a reír. En ese instante, recibió una llamada telefónica. Mientras hablaba, Martin se fijó detenidamente en la doctora. No parecía pasar de los treinta años, su melena recogida en un moño le daba un aspecto de madurez, pero sus zapatillas deportivas y su mochila la delataban. Sin apenas darse cuenta la doctora dejó la última lámina sobre la mesa, Martin reparó entonces en ella. Su gesto cambió totalmente, era un gesto de preocupación. Al darse cuenta, la doctora Svenson colgó el teléfono.
-¿Sucede algo?-preguntó preocupada por el cambio de conducta del paciente.
-Esa mancha, me ha mirado y me ha guiñado un ojo y luego me ha hecho un gesto como de cortarme el cuello.
-¿Cómo dice?
-Esa mancha tiene cara de payaso y me ha mirado. Se lo juro, créame por favor.
La doctora miró la lámina, respiró profundamente y anotó algo en su libreta.
-¡Me está mirando!
-¡Tranquilícese señor Martin!-Le rogó la doctora- Es solo un dibujo ¿lo ve?
-¡Quiero irme! no quiero seguir con esto.
-Lo dejaremos, pero tranquilícese por favor.
Se levantó y se marchó precipitadamente de la consulta.
Extrañada por la reacción del paciente, llamó al celador para que lo controlaran y le dieran algún tranquilizante. Entró a su despacho y recogió todas las láminas del test de Roscharch y las guardó en la carpeta de cuero negro. Cogió sus cosas y se marchó.
Eran las nueve, la enfermera de guardia oyó un ruido extraño corrió por el pasillo hasta llegar al final, al entrar halló el cuerpo sin vida del Sr. Martin.
Continuará...el lunes que viene la segunda parte.
© Todos los derechos registrados. Código de registro: 1708033228390

Comentarios

  1. Vaya, pues me has dejado de lo más intrigado. Final misterioso a esta primera entrega, estaré pendiente al desenlace.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este relato tiene mucho misterio, además de intriga. La segunda parte estará el martes, si no me extiendo demasiado igual lo acabo el martes, si no la intriga seguirá hasta el final.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

¡Me está mirando! (II)