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Mostrando entradas de agosto 20, 2017

¿Síndrome postvacacional?

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Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es

Tras las vacaciones nos toca reincorporarnos a la rutina de nuestro trabajo. Hay quien etiqueta a la readaptación a los horarios de trabajo  como de depresión o síndrome postvacacional, aunque yo diría que más bien habría que hablar de un problema de capacidad de adaptación y que afecta de forma diferente a cada persona en la medida de la satisfacción personal que cada uno tiene en su puesto de trabajo.    En esa readaptación me encuentro yo en estos días.  Después de una semana preparando la mudanza a un nuevo piso, ahora toca dejar de trasnochar y de levantarse a las tantas para comer a la hora que me apetezca. No queda más remedio que acostumbrarse de nuevo al horario de trabajo, aunque de momento llegues en plan sonámbulo hasta tu silla en la oficina y después te pongas en plan cerebro de besugo mirando a la pantalla durante unos minutos hasta que el inconsciente, que está bien inconsciente se despierte,  dec…

¡Me está mirando! (V)

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El agente Anderson parecía adaptarse bien a su nuevo trabajo, la jefa de enfermería, Alice Mac Farlane-una mujer menuda y de carácter mahumorado- le había asignado como ayudante de la enfermera Johnson. La enfermera Johnson le había comentado que sabía de qué humor estaba Mac Farlane solo con ver el color de pintalabios que había escogido ese día: el rojo carmesí indicaba buen humor, el rojo más apagado era señal de mal humor y ese día no estaba precisamente de muy buen humor, ese día había olvidado pintarse los labios. Tenía cara de haber dormido poco en los últimos días, las ojeras y el aspecto macilento de su rostro la delataban. La enfermera Johnson pensó que lo mejor sería no hacer demasiadas bromas con ella.
Llegaron a la habitación 222, la Sra. Svenson cepillaba su pelo rubio lentamente como si de un ritual se tratara. Anderson y la enfermera Johnson la miraban desde la puerta embobados, ella los había visto a través del espejo de su tocador y saludó sin dejar de cepillar su med…