El viaje de un pequeño gorrión.

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Ven a la ciudad me dijeron, allí la vida es mucho más alegre. La ciudad está llena de vida, de colores inimaginables. En los parques,los niños corren alegremente y dan de comer a las aves que habitan en ellos.      Mi tío Renato, un gorrión presumido y altanero, que se jactaba de vivir cómodamente en la ciudad, hablaba de mil y una aventuras. De como al anochecer la ciudad se vestía de luces de todos los colores, de los deliciosos manjares que  había degustado, de la música, de tantas cosas bellas que ardía en deseos de conocer, y no lo dudé ni un segundo.    Después de discutirlo durante mucho tiempo con mis mayores, tomé la firme decisión de emprender el viaje al paraíso..... o al menos, eso creí yo.      Antes de llegar al destino soñado, pasé por algunos pueblos en los que conocí a otros gorriones jóvenes como yo.Y fue así como conocí a mis tres compañeros de viaje.
 Al igual que yo habían oído hablar de las maravillas de la gran ciudad. Así que proseguimos el viaje juntos.
      Despu…

Me está mirando XI



Hacía frío, era una mañana gris acuosa, como el ánimo de todos los que estaban reunidos allí en el cementerio. La familia del agente García lloraba sin desconsuelo. María,su viuda, se enjugaba las lágrimas en un pañuelo blanco arropada por su suegra y sus hijas que lloraban desconsoladamente. El sacerdote inició un breve responso, el inspector Smith parecía ausente. Estaba pensando que si él hubiera hecho caso de aquella llamada quizás García estaría vivo. El sargento Peterson pareció haberle leído el pensamiento.
-No te tortures más-Le dijo mientras le daba una suave palmada en el hombro. Desde que García efectuó la llamada hasta su muerte solo transcurrieron un par de minutos. Lo sabes, no hubieras podido evitarlo.
Smith asintió pero no pudo articular respuesta. Llevaba la mano vendada y aún le dolía. Pero más le dolía el alma al contemplar a la familia de su amigo rota por el dolor. Se juró que encontraría al culpable fuera como fuese. Apretó los dientes y tomó la bandera que cubría el ataúd y luego la doblo y se la entregó a su viuda junto con las medallas del agente.
Anderson se pasó por la habitación de García, aún estaba precintada. Frente a ella se encontró a la enfermera Johnson hablando con el doctor Franklin. Parecían discutir acaloradamente. Se acercó y los dos dejaron de hablar. Siguió pasillo adelante cuando casi se lleva por delante a MacFarlane que también estaba cotilleando la conversación de Johnson y Franklin.
-¡Mira por donde vas zoquete!-refunfuñó MacFarlane.
-Perdone, no la había visto, estaba distraído- se disculpó.
-¿Has podido enterarte de lo que hablaban esos dos?- preguntó MacFarlane adoptando un tono más cordial. Mientras se rascaba la mejilla. Siempre que quería sonsacar alguna información a alguien se rascaba la mejilla. Aquello le hacía gracia a Anderson.
-No- susurró. Esos dos dejaron de hablar cuando llegué a su altura. Creo que hablaban de algo del turno de noche de antesdeayer.
-¿Cuando murió García, el paciente de la 27?
-Sí, creo que discutían sobre eso, recuerdo que le tocaba a Johnson esa noche, pero lo cambió con alguien.-Respondió Anderson.
-Vaya, no recuerdo bien, pero creo que fue un enfermero. Le tocaba a Stefano, ya sabes el chico que anda tras las faldas de la doctora Svenson.
-Pues parece ser que no apareció en toda la noche.
-Ni contesta a las llamadas.
-¿Cómo dice?
-Sí, que le llamé ayer para saber que le había pasado y no contesta ni al móvil ni a su teléfono.- Respondió MacFarlane.
-¿Se lo ha comentado a la policía?-Preguntó Anderson temiendo que al chico le hubiese pasado algo.
-La verdad es que no, no dije nada.-Respondió encogiéndose de hombros. No pensé que fuera importante.
-Tenemos que informar a la policía.
Anderson llamó a la comisaría y luego se puso en contacto con el inspector Smith.
 La policía inspeccionó el hospital. El cuerpo del chico apareció en un armario del cuarto de la limpieza.
El inspector decidió que a la vista de los acontecimientos el hospital quedaba bajo vigilancia y un par de agentes fueron destinados a la segunda planta del hospital

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